Los contenedores refrigerados (también llamados reefers) son la solución ideal para empresas del sector alimentario, farmacéutico, floral y cualquier negocio que requiera control de temperatura para la conservación de sus productos. Operan de forma autónoma y mantienen temperaturas desde -30°C hasta +30°C con una precisión milimétrica.
¿Cómo funciona un contenedor refrigerado?
El contenedor reefer está equipado con una unidad de refrigeración integrada (marca Thermo King o Carrier en los modelos premium) que controla la temperatura interior de forma continua. Dispone de un panel de control digital para programar y monitorizar la temperatura en tiempo real.
Aplicaciones principales
- Sector cárnico y pesquero: conservación de productos frescos y congelados.
- Floricultura: mantenimiento de flores y plantas en condiciones óptimas.
- Farmacia: almacenamiento de vacunas y medicamentos termosensibles.
- Hostelería: almacén frigorífico ampliable en picos de producción.
- Exportación: transporte internacional de mercancías perecederas.
Modelos disponibles
Contenedor reefer de 20 pies
Con unos 28 m³ de capacidad útil, es el modelo más utilizado para almacenamiento estático. Perfecto para pequeños productores y tiendas especializadas.
Contenedor reefer HC de 40 pies
Capacidad de hasta 60 m³. Ideal para grandes volúmenes de producción o como complemento permanente a una cámara frigorífica existente.
Mantenimiento y consumo eléctrico
El consumo eléctrico de un reefer de 20 pies en funcionamiento continuo es de aproximadamente 3-5 kWh, comparable al de un frigorífico doméstico de gran capacidad. El mantenimiento preventivo recomendado es anual e incluye la revisión del compresor, el refrigerante y los sellos de puerta.
9 Comments